jueves, 20 de abril de 2017

CARITAS GIPUZKOA DONA 105.000 EUROS AL HOSPITAL DE BELÉN











CARITAS GIPUZKOA DONA 105.000 EUROS AL HOSPITAL DE BELÉN
Servirá para poner en marcha un servicio de diálisis del que carece el centro
La alcaldesa de Belén, Vera Baboum ha recibido la ayuda del departamento de Cooperación Internacional de Cáritas Diocesana de manos del Obispo de San Sebastián, de visita estos días en Tierra Santa.

Esta  donación permitirá adquirir un equipo completo de hemodiálisis para cubrir la demanda de miles de enfermos renales de la ciudad de Belén y sus alrededores, carentes en la actualidad de este servicio.
El Hospital Al Hussein es el único centro público  de Belén y atiende a una población de 150.000 personas. También es el único que atiende las necesidades de diálisis de los enfermos renales, una enfermedad que condiciona seriamente la vida de los enfermos y de sus familiares.
A día de hoy, el 80% de estos enfermos no recibe un tratamiento adecuado porque los equipos de hemodiálisis están obsoletos y son a todas luces insuficientes.  Esta carencia será al menos paliada, gracias a la donación de Caritas de San Sebastián.

En este sentido, el Obispo José Ignacio Munilla ha recalcado la importancia de la cooperación internacional, por cuanto que “la pobreza nace de la injusticia y la desigualdad social en el mundo y es necesario ayudar a los proyectos destinados a las zonas más pobres”.
El prelado participa estos días en al peregrinación diocesana a Tierra Santa que, se desarrolla del 16 al 23 de abril.
Además de Belén, el grupo aprovecha estos días para visitar y conocer los lugares más relevantes de la vida de Jesús: Nazaret, Cafarnaum, lago de Tiberiades y Jerusalem, entre otros.


DONOSTIAKO CARITASEK 105.000 EUROKO LAGUNTZA EMAN DIO BELENGO OSPITALARI 
Dialisi-tresneria erosi eta giltzurruneko gaixoen beharrei erantzuko die 

Belengo alkatesa den Vera Baboum-ek Donostiako Gotzainaren eskutik jaso du Elizbarrutiko Caritasen Nazioarteko Kooperaziorako arloak emandako laguntza.  Dirutza honi esker, Belengo hiriko eta inguruko milaka gaixoen beharrak beteko dituen hemodialisirako tresneria erosi ahal izango da.
Belengo ospitale bakarra da Al Hussein eritetxea eta egun 150.000 pertsonei ematen die zerbitzua; hara joan behar izaten dute baita ere giltzurruneko gaixoak, dialisia egin ahal izateko baina gaixoen %80k ez du tratamendu egokia jasotzen, ospitaleko dialisirako tresneria eskasa eta zaharra delako.
Elizbarrutioko Caritasen diru-laguntzari esker, egoera kaxkarr honi aurre egiteko bultzada izango da bederen.

On Jose Ignazio Munilla gotzainak, Belengo alkatesarekin izan duen topaketan,  Caritasek Nazioarte mailan egiten duen lañaren garrantzia azpimarratu du:  “pobreziaren iturria,  munduan dagoen injustizian eta ezberdintasun sozialean datza eta ezinbestekoa dugu lekurik behartsunetara zuzendutako laguntzak bultzatzea”.

Donostiako gotzaina Lur Santura Elizbarrutiak antolatu duen Erromesaldian parte hartzen dugu egun hauetan. Hartan, Gipuzkoatik joandako taldeak Belengo herriaz gainera, Jesusen bizitzaren lekurik esanguratsuenak ezagutu eta bisitatu ahal izango ditu.

Informó: Rafael  Hernández  Urigüen. Textos  e imágenes facilitados  por la  Delegación de MCS  de la  Diócesis  de Donostia-San Sebastián

domingo, 16 de abril de 2017

El fundamento último de la paz. Mons. José Ignacio Munilla








Paz a vosotros


Celebramos la Pascua de Resurrección en un contexto mundial en el que se respira un gran anhelo de paz. El saludo del Resucitado, tal y como lo narran los evangelios, es precisamente expresión del deseo de que este don sea acogido por todos para ser difundido: “Paz a vosotros” (Jn 20, 21).
        ¿Pero acaso no será la paz una cuestión fundamentalmente política? ¿Es oportuno mezclar la resurrección de Jesucristo con una causa encomendada fundamentalmente a los gobiernos de las naciones? ¿La paz se juega, más bien, en el nivel de los retos sociales regulados por la acción política, o no estará más determinada por la educación moral interior del ser humano, que trasciende en cierta medida a las administraciones y los gobiernos?
        Es verdad que el propio magisterio de la Iglesia ha subrayado la gran influencia de los condicionamientos sociales en la causa de la paz. Fue el Papa Pablo VI el primero en formular la conocida expresión: “El desarrollo es el nuevo nombre de la paz” (POPULORUM PROGRESSIO, nº 76). Sin duda alguna, los estallidos de violencia suelen resultar predecibles a tenor del nivel de injusticia social que padezcan los pueblos.
        Sin embargo, siendo lo anterior una verdad constatable, existe otro factor que es el definitivamente determinante en la causa de la paz. Me refiero a la educación moral y espiritual, en la que centró Jesucristo su predicación, llamando “bienaventurados” a los pacíficos, a los mansos, y a los que son capaces de responder al mal con el bien. Tenemos multitud de ejemplos en la historia, que verifican esta realidad. Por ejemplo, el pueblo polaco estuvo sometido a una gran opresión bajo el comunismo, que fácilmente habría derivado en una reacción violenta, de no ser por los valores religiosos mayoritarios de aquel pueblo. Y lo mismo cabe decir del proceso de independencia de la India, liderado espiritualmente por Gandhi. Por el contrario, en determinados contextos históricos democráticos, incluso bajo un estado del bienestar muy consolidado, han brotado movimientos violentos, que difícilmente se pueden explicar por la falta de justicia social o por el subdesarrollo. Insisto, el factor determinante de todo proceso de pacificación es la educación moral y espiritual de los pueblos.
        En esta misma línea de incomprensión de los fundamentos últimos de la paz, estamos asistiendo a la pretensión de construir los procesos de pacificación sobre la base de acuerdos “políticos”, excluyendo o, cuando menos, minusvalorando la dimensión moral y espiritual de la realidad. Todos tenemos en mente el rechazo del requerimiento del arrepentimiento y de la petición de perdón por parte de los violentos a sus víctimas, bajo el argumento de que esos son conceptos religiosos y de conciencia, que no pueden ser invocados en el terreno social o político.
        Pero vayamos al fondo de la cuestión, porque es importante caer en la cuenta de que uno de los obstáculos principales con el que nos enfrentamos a la hora de llevar adelante la construcción de la paz, es el “cómodo” olvido del principio de subsidiariedad por parte de la mayoría de la sociedad; al mismo tiempo que se da una  continua injerencia de las administraciones públicas en el ámbito familiar y en las iniciativas sociales. De este modo caminamos hacia un modelo en el que cada vez hay “más estado” y “menos sociedad”; lo que en la práctica se traduce en “más normas” y “menos conciencia”. Parece como si “mamá estado” o “papá estado”, pretendiera construir, por su sola estrategia política, una sociedad justa y pacífica.
        En nuestros días, llama poderosamente la atención la gran virulencia del debate político, cuando es un hecho constatable que los distintos partidos políticos caminan de una forma inexorable hacia un pensamiento único, conformado por lo políticamente correcto. Se alimenta la falsa esperanza de que un hipotético vuelco político pudiera posibilitar la justicia y la paz, olvidando la existencia del “pecado original” (permítaseme utilizar un término teológico en este artículo, en un sentido amplio). La configuración política de los gobiernos podría cambiar, ciertamente, pero el problema es que el “hombre viejo” sigue anidando en el interior de unos y de otros, sin excluir al que esto escribe. Cada uno de nosotros y de nuestras familias necesitamos una renovación espiritual, que haga posible que la política tenga “sujeto” y no solo “objeto”. De lo contrario, estamos condenados a reproducir en toda su crudeza el conocido refrán: “Los mismos perros con distintos collares”.
        Pero más aún, si ese “hombre viejo” que anida en cada uno de nosotros no es regenerado, el problema no será solo que estemos condenados a la impotencia para transformar el mundo; sino que la misma estructura política terminará por anular al hombre, a la familia, y a la misma sociedad. Recuerdo un luminoso texto de una de las encíclicas de doctrina social escritas por San Juan Pablo II: Cuando los hombres se creen en posesión del secreto de una organización social perfecta que hace imposible el mal, piensan también que pueden usar todos los medios, incluso la violencia o la mentira, para realizarla. La política se convierte entonces en una «religión secular», que cree ilusoriamente que puede construir el paraíso en este mundo” (CENTESIMUS ANNUS nº 25).
        El saludo del Resucitado tiene más actualidad que nunca, y son muy significativas las palabras que lo acompañan: “Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío»” (Jn 20, 21).
¡Feliz Pascua de Resurrección! Pazko zoriontsuak guztioi!


Bakea zuei


Piztuera Pazkoa ospatzen dugun honetan bake irrika izugarria dugu mundu osoan. Berpiztutakoaren hitzek, ebanjelioek azaltzen dituzten moduan, dohain hau guztiek jaso eta zabal dezaten nahia erakusten dute: “Bakea zuei” (Jn 20, 21).
        Baina oinarrian ez ote da bakea kontu politikoa? Egokia da Jesu Kristoren piztuera herrialdetako gobernuen eskuetan dagoen zereginarekin nahastea? Bakea ekimen politikoak araututako erronka sozialen mailan jokatzen da, edo gobernuetatik eta administrazioetatik harantzago dagoen gizakiaren barruko heziketa moralak zehazten du?        Elizaren irakaspenak berak bakearen auzian gizarte baldintzek duten eragin handia azpimarratu du. Pablo VI Aita Santuak esan zuenez: “Garapena bakearen izen berria da” (POPULORUM PROGRESSIO, 76 zb.). Zalantzarik gabe, indarkeria leherketak herriek pairatzen duten injustiziaren mailaren araberakoak izan ohi dira.      Dena dela, aurrekoa hau egia osoa izanda ere, bada bakearen auzian oinarrizkoa den beste faktorerik. Jesu Kristoren predikuaren erdigune izan zen heziketa moralaz eta espiritualaz ari natzaizue; hain zuzen, bakezaleak  eta gaizkia ongiarekin erantzuteko gai zirenak “zorioneko” deitu zituen Jesusek.  Errealitate hau egiaztatzen duten makina bat adibide bada historian. Esaterako, komunismoaren garaian zapalketa handia jasan zuen Poloniako herriak eta egoera honen ondorioz indarkeriazko erantzuna gerta zitekeen,  gehiengoaren balore erlijioso sakonak izan ez balira. Gauza bera, Gandhik espiritualki zuzendu zuen Indiako independentzia prozesuari dagokionez. Aitzitik, hainbat egoera demokratikoetan, ongizate maila oso altua izan den kasuetan ere mugimendu bortitzak zabaldu dira eta hauek ez dute zerikusirik justizia sozial faltarekin edo garapena ezarekin.  Berriz ere diot, bake prozesu guztietan oinarrizkoa dugu herrien heziketa morala eta espirituala.
        Bakearen funtsezko elementuen inguruan dagoen ulertezintasunaren harira, baketze prozesuak akordio politikoen gainean eraiki nahi ohi dira errealitatearen alderdi morala eta espirituala alde baztertuz. Guztion buruan, indarkeria erabili dutenek damutzeko eta euren biktimei barkamena eskatzeko azaldu duten ezetza; horiek kontzeptu erlijiosoak eta kontzientziazkoak direla aipatzen dute eta hartaz, gizartearen edo politikaren arloetan aplikaezinak.
        Baina gatozen muinera eta azpimarratu dezagun bakearen eraikuntzaren bidean oztoporik handienetarikoa dugula gizartearen gehiengoak subsidiaritate printzipioa ahaztu eta baztertu izana; erakunde publikoek familiaren eta ekimen sozialen arloetan etengabeko esku-sartzeak egiten dituzten bitartean. Modu horretan gero eta “estatu gehiago” eta “gizarte gutxiago” duen ereduaren bidean aurrera goaz; hau da, “arau gehiago” eta “kontzientzia gutxiago” dituen eredurantz. Itxuran behintzat, “ama edo aita estatuak” estrategia politikoaz bakarrik baliatuta eraiki nahiko luke gizarte zuzen eta baketsua.
        Alderdi politiko ezberdin guztiak politikoki zuzena den pentsamendu bakarrerantz doazen bitartean, gure egunetan deigarria da eztabaida politikoaren garraztasuna. Eta aldaketa politiko batek justizia eta bakea ekarriko lukeen itxaropen faltsua gizentzen da “jatorrizko bekatua” ahaztuta (utz iezadazue teologiazko hitza zentzu zabalean erabiltzen). Gobernuen osaketa politikoa alda daiteke, baina “gizon zaharra” batzuen eta besteen baitan dago (baita neure baitan ere). Gutako bakoitzak eta gure familiek ere espiritualki berritzea ezinbestekoa dugu, politikak “objektua” ez ezik, “subjektua” ere izan dezan. Alderantziz, behin eta berriz errepikatuko zaigu esaera zaharrak diona: “Lepoko ezberdinekin txakurra bera”.
        Baina bada besterik; gure baitan dagoen “gizon zaharra” berritzen ez badugu ez gara gai izango mundua aldatzeko. Eta horretaz gainera, egitura politikoak gizakia, familia eta gizartea bera baliogabetu, deuseztatuko ditu. San Joan Paulo II.aren idazkia datorkit burua: Gizakiek gaizkia ezinezkoa egiten duen gizarte antolakuntza perfektuaren sekretua badutela uste dutenean, hura lortzeko bitarteko guztiak erabili ditzaketela uste dute, baita indarkeria eta gezurra ere. Politika orduan egiazko «erlijio sekularra» bihurtzen da eta mundu honetan paradisua eraiki dezakeen uste okerra bereganatzen du” (CENTESIMUS ANNUS 25 zb.).
        Gaur inoiz baino gaurkotasun handiagoa du Piztutakoaren agurrak eta oso esanguratsuak dira agurra osatzen duten hitzak: “Jesusek berriro esan zien: «Bakea zuei. Aitak ni bidali nauen bezala, nik zuek bidaltzen zaituzte »” (Jn 20, 21).
Pazko zoriontsua guztioi!

Informó  Rafael  Hernández  Urigüen. Textos  facilitados  por la  Delegación de MCS  de la  Diócesis  de San  Sebastián-Donostia



sábado, 8 de abril de 2017

Miles de guipuzcoanos "Peregrinos a la Casa de la Madre" en Arantzazu
































MARCHA  A ARANTZAZU SÁBADO 8 DE ABRIL  DE 2017

Miles  de fieles   vuelven a peregrinar al Santuario de Arantzazu para fortalecer la  fe, bajo el lema “Peregrinos a la Casa  de la  Madre”

Mons. Munilla recuerda  durante  la homilía de la Eucaristía  final,  el papel  de la  Virgen  María  en la historia  reciente  del mundo  y  de la  Iglesia  tomando  pie  de la próxima peregrinación que  el Papa  Francisco realizará  en Fátima.

Durante  la  marcha  ha  lucido un sol primaveral y  los  peregrinos han realizado el recorrido  con ritmo y sin incidencias que reseñar.

Audiovisuales  del evento

VÍDEO   DE LA  MARCHA: https://youtu.be/OO-82ADqHzw


HOMILÍA DE LA  MISA https://youtu.be/k2OMgUtkMpo


ÁLBUM DE FOTOS


Informó: Rafael  Hernández  Urigüen. Enlace s e imágenes  facilitados  por la  Delegación de MCS  de la  Diócesis  de San  Sebastián- Donostia




viernes, 7 de abril de 2017

“Peregrinos a la casa de la Madre” “Amarengana erromes” leloarekin










MARCHA A ARANTZAZU  SÁBADO  8 DE ABRIL



La Delegación de Medios del Obispado  de San  Sebastián-Donostia enviaba  esta  nota  que  convoca  a miles de fieles  guipuzcoanos bajo  un lema  genuinamente  mariano



Con el lema “Peregrinos a la casa de la Madre”  la marcha partirá a las 9:30 horas desde Oñati
 La subida a Aranzazu se celebrará este SÁBADO 8 de abril, bajo el lema “A la casa de la Madre”. 

En una carta dirigida a todos los fieles, el Obispo de San Sebastián nos llama a participar en la marcha que, este año nos invita a acudir a la casa de nuestra Madre, la Virgen, y acoger el amor maternal de María quien, dos mil años después sigue cumpliendo la encomienda recibida al pie de la cruz: “ahí tienes a tu hijo” (Jn, 19,26).
En Arantzazu tenemos el signo de esa presencia maternal de María en la historia de nuestra vida y de nuestro pueblo. 
Acudamos como peregrinos a la casa de la Madre, sin más pretensión que visitarla, poniéndonos en su presencia y dejándonos cuidar por ella.


DATOS PRÁCTICOS

La marcha partirá sobre las 9:30 de la mañana de Oñati y finalizará en el Santuario de Arantzazu, con la celebración de la Eucaristía.
Este año también habrá autobuses hasta Oñati. Los interesados pueden informarse en las parroquias de sus localidades.
Horarios: la marcha partirá a las 09:30 horas y finalizará sobre las 12:45 horas. Los autobuses de vuelta saldrán 15 minutos después de terminar el acto, desde la misma explanada del Santuario.  También habrá autobuses lanzadera a Oñati, para los que se desplacen en sus vehículos particulares.
Cierre de la carretera del Santuario: a las 08:30 horas (se abrirá al paso de la marcha)
Para los que no puedan subir a pie: podrán hacerlo en los autobuses que saldrán al final de la marcha. 
Servicios: durante todo el recorrido habrá puestos de la Cruz Roja y servicios.
Consejos: la Cruz Roja recomienda ir desayunados y con calzado cómodo.




ARANTZAZUKO IGOERA APIRILAREN 8an IZANGO DA –
Oñatitik 09:30tan irtengo da, “Amarengana erromes” leloarekin

Eliztarroi zuzendutako gutunean, Donostiako gotzainak parte hartzera deitzen gaitu.
Urtero Erramu Igandearen bezperan egin ohi dugun erromesaldia, ez dago aurten eliz gertakari jakin baten goiburupean edota erronka etiko zehatz baten ildoan deitua. “Amarengana erromes” goiburuarekin, Ama Birjinaren babespean eta ama-maitasunean murgiltzera deituta gaude. Orain bi mila urte gurutzearen ondoan jaso zuen egitekoa betetzen jarraitzen baitu gaur ere gure Amak: “hora hor zure semea” (Jn, 19,26).
Arantzazun, Mariak gutako bakoitzarengan eta gure herriaren historian duen amatasunezko presentzia horren ezaugarri dugu. Goazen hartaz guztiok Amaren etxera erromes, harekin egoteko, bere aurrean egoteko eta berak zaindu gaitzan uzteko asmoarekin.


KONTUAN HARTZEKO DATUAK

Ordutegia: martxa goizeko 09:30tan irtengo da Oñatiko Sorazule hoteletik eta Santutegira 12:00ak aldera iritsiko da. Han Meza Santua zuzenduko du Gotzainak eta amaieran Santutegitik bueltako autosak irteten hasiko dira.
Oñatira autobusak irtengo dira urtero bezala, parrokietatik. Izena emateko epea, irekita dago.
Santutegirako errepidea 08:30tan itsiko dute (ibilaldia pasa ahala irekitzen joango dira).
Oinez joan ezin dutenentzat: autobusez igo ahal izango dira, oinezkoen atzetik.
Zerbitzuak: ibilbide osoan zehar Gurutze Gorriko postuak eta komunak izango dira.
Aholkuak: Gurutze Gorriko sorosleek ondo gosalduta joatea eta oinetako erosoak eramatea gomendatzen dute.

AUTOBUSETAN IZENA EMATEA BAKOITZAREN PARROKIAN EGIN DAITEKE

Informó: Rafael  Hernández  Urigüen. Textos  e imágenes facilitados  por la  Delegación de  MCS  de la  Diócesis  de Donostia- San Sebastián

domingo, 5 de marzo de 2017

Artículo de mons. Munilla sobre el sentido de la Cuaresma y la conversión






Publicamos  por  su  interés y  actualidad  este  artículo de Mons.  José  Ignacio  Munilla acerca  del sentido  de la  Cuaresma


Conversión, ampliando horizontes

         A propósito de la reciente polémica vivida en el carnaval de Canarias, el obispo de aquella Diócesis, Mons. Francisco Cases, publicó una carta con el título “A quien quiera leerme”, en la que, entre otras cosas, compartía una enjundiosa reflexión con la que quiero comenzar este artículo: «Hace un tiempo, sobre el talud que se encuentra encima de la entrada norte del túnel Luengo alguien escribió con letras enormes: NADA ES VERDAD. TODO VALE. Pocos días después, otra persona, o quizás el mismo, añadió encima de lo escrito, y con letras del mismo enorme tamaño: SIN DIOS. Parecía indicar el principio de la convivencia ciudadana de nuestra Capital, pues ese túnel con su forma de arco es realmente el acceso a la ciudad desde el norte de la isla. Creo que precisamente por eso, pocos meses después todo fue borrado, quedando todavía la señal de la pintura superpuesta. SIN DIOS, NADA ES VERDAD. TODO VALE.»
         En este contexto, no es de extrañar que la llamada a la conversión, reiterada con especial énfasis en Cuaresma, sea percibida como contracultural y hasta trasgresora. ¿Será cierto que el relativismo y el hedonismo son la consecuencia lógica e inevitable de un mundo sin Dios? ¿Serán ciertas las palabras que Dostoievski puso en labios de Iván Karamazov: «Si Dios no existe, todo está permitido»? Quisiéramos creer que no, aunque solo fuese por la necesidad que tenemos de construir una convivencia social entre todos. Creemos en la capacidad de la razón y de la voluntad humana para conocer y perseguir el bien; aunque no podemos por menos de constatar la necesidad apremiante de ampliar los horizontes del materialismo y del individualismo, para liberarnos de tanto espejismo.
         Como punto de partida, me apoyo en el filósofo danés Kierkegaard, conocido por haber puesto la búsqueda del sentido de la vida en el centro de su pensamiento.  Kierkegaard concibe la vida en tres estadios; tres maneras de pensar, de vivir y de actuar, que resultan muy interesantes para iluminar el itinerario de la conversión:
1.- El primer estadio es el “estético”. Responde a preguntas del siguiente tenor: ¿Cómo me encuentro? ¿Me siento en paz y realizado?
2.- El segundo estadio es el denominado por Kierkegaard como “ético”: ¿Qué tiene derecho a esperar el prójimo de mí? ¿Qué puedo aportar para la construcción del bien común?
3.- El tercer estadio es el “religioso”: ¿Qué espera Dios de mí? ¿Es mi vida acorde al mensaje revelado por Jesucristo?
Cada uno de estos estadios implica una relación específica con uno mismo y con el mundo. Si el estado predominante es el primero, el “estético”, entonces corremos un riesgo muy grande de quedar atrapados en los parámetros narcisistas, los cuales incapacitan para amar a un tú distinto de nosotros mismos. En nuestros días, la idolatría de la felicidad, convertida en becerro de oro, pretende buscar su bien particular, desvinculándolo de la naturaleza de las cosas. Y no nos estamos refiriendo a los demás, ya que nuestra propia vivencia religiosa no está exenta del riesgo de quedar reducida a una  espiritualidad consumista del bienestar interior.
         El salto al segundo estadio, el conocido como “ético”, ciertamente, es un paso de gigante. Uno de los antídotos más eficaces contra el narcicismo, el cual tiende a encerrarnos en una especie de bucle de un falso victimismo, es la apertura de nuestros horizontes para encontrarnos con los sufrimientos de las verdaderas víctimas de la sociedad. Sin la apertura al prójimo, es muy difícil salir de la trampa de nuestra mente, para introducirnos en la vida real.
         Pero sin el tercer estadio, el “religioso”, es decir, sin la perspectiva que nos otorga la revelación de Dios, caminamos en medio de tinieblas. Dios no se ha limitado a crearnos y lanzarnos a la existencia, sino que se ha comunicado con nosotros, mostrándonos el sentido de la vida, y dándonos la gracia de su caminar junto a nosotros en Jesucristo. Pretender prescindir de Dios en el camino de la conversión, es vivir del espejismo de la autosuficiencia. Y es que, hay algo más importante que la conversión moral: la conversión espiritual. Decía nuestro Papa emérito: «La conversación es interpersonal si es intrapersonal. Y será intrapersonal si es trascendental, es decir, si está abierta a la trascendencia».
El Evangelio no se compagina con un planteamiento moralista que ignore la primacía del encuentro con la gracia –¡nos convertimos mirando a Jesucristo!—; ni tampoco un falso misticismo que ignore que la autenticidad de la fe se traduce en una auténtica conversión moral. En palabras de nuestro Papa Francisco cuando era arzobispo de Buenos Aires: “La verdadera conversión siempre es apostólica. Se trata de dejar de mirar los propios intereses para mirar los de Cristo Jesús, quedando disponibles para los demás”.
         Nadie es cristiano de nacimiento; todos necesitamos oír, escuchar, revisar, rectificar, cambiar de perspectiva y de comportamiento; es decir, ¡convertirnos! Cuando no hay conversión, hay decadencia. No existe el punto intermedio.
         El llamamiento determinante de cara a la transformación de la historia no es la que hicieron Marx y Engels: “proletarios del mundo, uníos”. Y aunque las apariencias sugieran lo contario, tampoco es el del liberal Vincent de Gournay: “laissez faire, laissez passer” (dejad hacer, dejad pasar). La palabra definitiva, la única capaz de transformar el mundo, es la de Jesucristo: “Convertíos y creed en el Evangelio” (Mc 1, 15).
Bihotz-berritzea, helmugak zabalduz

         Kanariar Uhartetako inauterietan izandako eztabaidaren arira hango gotzaina den On Francisco Casesek “Irakurri nahi nauenari” izenburuko idazkia argitaratu du.  Hartan, besteak beste, idazki honen abiapuntu egin nahi dudan gogoeta egin du: «Bada denbora, Luengoko tunelaren gaineko horman norbaitek zera idatzi zuena: EZER EZ DA EGIA. DENA DA ZILEGI. Egun gutxira, beste norbaitek edo akaso pertsona berak zera gaineratu zuen idatzitakoaren gainean: JAINKORIK GABE. Gure hiriburuko hiritarren arteko bizikidetzaren oinarriaren adierazpena zirudien, tunel  hori iparretik hirira sartzeko atea baitugu. Handik gutxira esaldia ezabatu zuten, margoaren arrastoak oraindik ere ikusgarri baziren ere: JAINKORIK GABE, EZER EZ DA EGIA. DENA DA ZILEGI»
         Ingurumen honetan ez da harritzekoa Garizuman azpimarratzen den biotz-berritzerako deia, kontrakulturatzat eta urratzailetzat hartzea. Egia ote erlatibismoa eta hedonismoa Jainkorik gabeko munduaren ezinbesteko ondorio logikoa direla?  Dostoievskik Ivan Karamazoven ahotan jarritako hitzak egia ote: «Jainkorik ez bada, dena da onargarria»? Erantzuna ezetza dela sinistu nahi dugu, guztion bizikidetza eraikitzeko dugun beharragatik, gutxienez. Arrazoiaren ahalmenean eta ongia ezagutzeko eta jarraitzeko gizakiaren borondatean sinetsi nahi dugu; baina hainbeste ameskerietatik ihes egiteko behar-beharrezkoa dugu materialismoaren eta indibidualismoaren mugak gainditzea.
         Kierkegaard filosofo danimarkarra oinarritzat hartu nahi dut. Hark bizitzaren zentzuaren bilaketa bere pentsamenduaren erdigune bihurtu zuen. Kierkegaardek bizitza hiru mailatan sailkatzen du;  bihotz-berritzearen prozesua argitzeko oso erabilgarriak diren pentsatzeko, bizitzeko eta jarduteko hiru egoeratan:
1.- Lehen maila “estetikoa” da. Era honetako galderei erantzuten die: Nola sentitzen naiz? Bakean eta errealizaturik nago?
2.- Bigarren maila “etikoa” da: Zer espero behar du lagun hurkoak nigandik? Zer egin dezaket nik guztion ongiaren alde?
3.- Hirugarren maila “erlijiosoa” da: Zer espero du Jainkoak nigandik?  Jesu kristoren mezu errebelatzailearekin bat dator nire bizitza?
Hauetako egoera bakoitzak norberarekiko eta munduarekiko jarrera eta harreman berezi bat dakar berekin.  Egoera nagusia lehena, “estetikoa” bada, ezberdina den hura maitatzeko gai ez izatera garamatzan nartzisismoan harrapatuta gelditzeko arriskua izango dugu.  Gure egunotako zorionaren idolatriak norberaren ongia bilatzen du, gauzen izaeratik aldenduz. Eta hau ez da besteei bakarrik gertatzen zaien arazoa; gure erlijioaren esperientzia ere, barne ongizatearen espiritualtasun kontsumista soila izateko arriskuan baitago.
         “Etiko” izenarekin ezagutzen dugun bigarren egoerarako jauzia handia da benetan. Behin eta berriz biktimismo faltsu batera eramaten gaituen nartzisismoan ez erortzeko gure mugak hautsi eta gizartearen benetako biktimen sufrimendua ezagutzea ezinbestekoa dugu. Lagun hurkoari begiratu gabe  oso zaila izango zaigu gure buruaren  tranpatik ihes egin eta benetako bizitzan murgiltzea.
         Baina hirugarren mailarik gabe, hau da, maila “erlijiosoa” edo Jaungoikoaren berrerospenak gure izaeraz ematen digun ikuspegia ez badugu, iluntasunean gabiltza.  Jainkoa ez da gu sortzera eta izaerara bidaltzera mugatu. Haratago, gurekin harremanetan jarri da, bizitzaren zentzua erakutsiz eta Jesu kristoren bitartez gure alboan ibiltzeko grazia eman digu. Bihotz-berritzearen bidean Jainkorik gabe ibili nahi izatea harrokeriaren irudikerian bizitzea da.  Izan ere, biotz-berritze morala baino garrantzitsuagoa den zerbait bada: biotz-berritze espirituala. Aita Santu emerituak zioen moduan: «Elkarrizketa pertsonen artekoa izateko, pertsonaren barrukoa izatea ezinbestekoa du. Eta pertsonaren barrukoa izango da, haraindikoa bada, hau da, transzendentziara irekita baldin badago ».
Ebanjelioa ez da bateragarria graziarekin bat egitearen garrantzia  ukatzen duen azalpen moralista hutsarekin –Jesu kristori begira biotz-berritzen gara!—;  ez eta egiazko bihotz-berritze morala ekarriko duen fedearen egiazkotasuna ukatzen duen mistizismo faltsuarekin. Frantzisko Aita Santua Buenos Aireseko artzapezpiku zenean esandakoari jarraituz: “Egiazko bihotz-berritzea beti da apostolikoa. Norberaren interesei begiratzeari utzi eta Jesus Kristorenei begiratu behar diegu, besteen esanetara jarriz”.
         Inor ez da kristaua jaiotzetik; guztiok behar dugu entzutea, berrikustea, berriztatzea, zuzentzea, eta ikuspegiz eta jarreraz aldatzea; hau da, bihotz-berritzea!  Bihotz-berritzerik ez dagoenean, gainbehera dator. Ez dago erdiko biderik.
         Historia aldatu zuen dei nagusia ez da Marx eta Engelsek egin zutena: “munduko langileok, batu zaitezte”.  Ez eta Vincent de Gournay liberalak egindakoa, itxurek kontrakoa erakusten badute ere: “laissez faire, laissez passer” (utzi egiten, utzi pasatzen). Mundua aldatzeko gai den hitz bakarra, behin betiko hitza, Jesu kristorena da: “Bihotz-berritu eta sinetsi Ebanjelioan” (Mc 1, 15).

Informó:  Rafael  Hernández  Urigüen.  Textos  facilitados  por  la Delegación de MCS  del Obispado d e Donostia-San Sebastián