viernes, 13 de octubre de 2017

Noticias de la Iglesia en Euskadi, País Vasco. Apertura del Curso Pastoral en Donostia-San Sebastián. Conferencia de Mons. Munilla en Bilbao sobre educación. Iniciativas de Pastoral familiar y de la Delegación de Misiones







APERTURA  DEL CURSO PASTORAL EN LA DIÓCESIS DE DONOSTIA-SAN SEBASTIÁN

Durante  la  Misa  celebrada  en  la  actedral el pasado 8  de octubre, Mons.  Munilla presentó la  nueva  distribución  de arciperstazgos  y  a los  6 recién nombrados.

Se trata  de una  reorganización  que  responde   de manera  más razonable a las posibilidades actuales si  se tiene  en  cuenta al número  de presbíteros y la  edad  del  clero  guipuzcoano que ya  no  es proporcionada a  los  14  anteriores arciprestazgos.
Se trata de aunar esfuerzos  y  acciones y adelgazar las  dimensiones  estructurales.

Como novedad  entre  ellos se  ha  nombrado a Rafael Olaizola,  Diácono  bajo  el encargo  de “Coordinador  pastoral” quien pasará  a ser  arcipreste  el día  de su ordenación  como presbítero, previsto  para  el próximo  8  de  Diciembre.

Estos  son  los  nombres  de  los  nuevos  cargos:

Arciprestazgo BETERRI artziprestaldea: Jesus Maria ARRIETA SAGASTI

Arciprestazgo DONOSTIA artziprestaldea: Luis Ricardo APESTEGUI CARDENAL

Arciprestazgo EKIALDE artziprestaldea: Rafael Ignacio OLAIZOLA URIBE-ECHEVERRIA
(Pastoral-koordinatzaile izango da presbitero ordenatu bitartean (2017.XII.08); ordutik aurrera artzipreste./ Será coordinador pastoral hasta ser ordenado presbítero (08.XII.2017); a partir de ese día será arcipreste.)

Arciprestazgo GOIERRI artziprestaldea: Pedro LASCURAIN SUDUPE


Arciprestazgo MENDEBALDE artziprestaldea: Horacio ARGARATE SARASKETA

Arciprestazgo UROLA-KOSTA artziprestaldea: Joaquin Maria LIZASO ESQUISABEL

Para  completar los  datos con la  relación completa  de  las parroquias, puede  consultarse  este  enlace:

http://www.elizagipuzkoa.org/frontend/eg/diocesis-reorganiza-para-afrontar-nuevos-tiempos-nue-vn8289-vst172
 Puede  visualizarse  en este  enlace  la  homilía  completa  de mons.  Munilla:

 

CONFERENCIA  DE MONS. MUNILLA SOBRE EDUCACIÓN EN EL  FORO EUROPA BILBAO


El  11  de octubre Mons. José  Ignacio  Munilla pronunció esta  conferencia en el foro cívico  Europa  acompañado  por  Mons. Mario  Iceta,  Obispo  de Bilbao.  Bajo  el  título  del  último documento firmado  conjuntamente  por  los  obispos  vascos  y  el  arzobispo  de Pamplona “Me enseñarás el camino de la vida”

El Obispo  de  Donostia  resumió  algunas  de  las  ideas- fuerza   de la carta  que  pueden  servir para  afrontar  la  “emergencia  educativa”  en  la  que  se  encuentra actualmente  la  sociedad

Para  visualizar   el  evento:


PASTORAL  FAMILIAR DE GIPUZKOA  ORGANIZA  UN RETIRO EN  DONOSTIA-SAN  SEBASTIÁN  EL  14 DE  OCTUBRE,  SEGUIDO  DE  UNA  CONFERENCIA  SOBRE LA  ACTUALIDAD  DEL MENSAJE  DE  FÁTIMA

Tendrá  lugar   en el edificio  del  Seminario  de Donostia- San  Sebastián (Paseo Heriz 82 https://maps.google.com/?q=Paseo+Heriz+82&entry=gmail&source=g ). 

Comenzará a las 11 h. La meditación de la mañana, tratará  sobre Vivir las Bienaventuranzas en familia.  Predicada por D. Pedro Laskurain, párroco de Zumárraga y responsable del Servicio diocesano de Peregrinaciones
Por la tarde, a las 17h, en el Aula Magna, se celebrará   la conferencia “Fátima, 100 años alumbrando el camino”. La impartirá D. Santiago Arellano, laico y padre de familia. 



A esta conferencia están también invitados los peregrinos que van a participar en la Peregrinación Diocesana a Fátima, del 23 al 26 de octubre.
Los niños tendrán sus propias actividades, animadas por monitores y cuidadoras, según edades: talleres, catequesis, oratorios, juegos, una película  sobre  Fátima.
Quienes  deseen  participar en el encuentro, antes del miércoles 11 de octubre, llamando al teléfono 650307183 (Teresa)  o escribiendo al  correo  electrónico de la  Diócesis

Será  un  encuentro  abierto
A  partir  de  las  14 h advierte  la  organización que  la puerta principal del Seminario permanecerá  cerrado  y  se podrá acceder  por la entrada  trasera con acceso directo al claustro  (por el parking, frente a los frontones)







CONFERENCIA SOBRE  EL  TERREMOTO  DE ECUADOR  CON MOTIVO  DEL  DOMINGO MUNDIAL  DE LAS  MISIONES

Con motivo del DOMUND, el próximo martes, 17 de octubre el Padre Walter Coronel, misionero en Ecuador ofrecerá una conferencia sobre  la situación que vive el país, un año después del terremoto,  bajo  el título: .
Terremoto ecuador: un año después
urriak 17 de octubre de 2017
19:30
Salón de actos -  Iesu parrokia (loiolako erribera)
barcelona etorbidea, 2  donostia
P.walter coronel sacerdote la arquidiócesis de portoviejo (manabí) ecuador misionero en la amazonía ecuatoriana
Tendrá lugar en la Iglesia de IESU, en  Donostia- San Sebastián, a las 19:30 horas.
Entrada libre hasta completar aforo.  

Para más información: KOLDO MURO.  cooperación@caritasgi.org


Informó:  Rafael  Hernández  Urigüen. Textos  e imágenes  facilitados  por  la Delegación de MCS  de  la  Diócesis





sábado, 9 de septiembre de 2017

FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DE ARANTZAZU. MONS. MUNILLA CONVOCA A UNA IGLESIA EVANGELIZADORA QUE MIRA TAMBIÉN A LOS PROBLEMAS UNIVERSALES SALIENDO DE LA MEDIOCRIDAD


Mons.  Munilla  con peregrinos  universitarios a Arantzazu
(Foto de  Archivo)






Con  motivo  de  la  Fiesta  de Nuestra  Señora  de Arantzazu, Patrona  de Gipuzkoa,  Mons.  Munilla  ha  pronunciado  una  homilía  haciendo  un llamamiento a revitalizar  la  esperanza impulsando la  evangelización  desde  una  Iglesia  renovada y abierta a los  problemas  con visión universal: El verdadero cambio, tal y como Jesús anuncia en su Evangelio, tiene que ser también –y sobre todo— interior. Se trata de superar la indiferencia, la mediocridad, la desesperanza… y, sobre todo, se trata de abrirnos al milagro del amor.




Aránzazu 2017

        Querida comunidad franciscana, queridos fieles todos. Un saludo especial para las autoridades que habéis querido participar en esta celebración:
        Ayer, fiesta de la Natividad de la Virgen María, celebrábamos en una buena parte de nuestros pueblos la advocación mariana local: El Coro en Donostia, Guadalupe en Hondarribia, Izaskun en Tolosa, Arrate en Eibar, etc. Siguiendo una hermosa tradición, al igual que  el 1 de agosto nos reunimos en el Santuario de Loyola, después de haber celebrado el día anterior a nuestro patrono en cada una de nuestras parroquias; así también celebramos en Aránzazu el 9 de septiembre –el día posterior a la Natividad de María— la advocación mariana de la que es patrona de todos los guipuzcoanos: Nuestra Señora de Aránzazu.
        Sabemos bien que “Virgen María” no hay más que una: María de Nazaret, la Madre del Señor. La existencia de multitud de advocaciones, no es sino una expresión de su empeño por corresponder a la encomienda que Jesús le hizo en la cruz: “¡Ahí tienes a tu hijo!”; al mismo tiempo que es también una expresión de nuestro amor hacia Ella, en correspondencia a las palabras de Jesús al discípulo amado: “¡Ahí tienes a tu madre!”.
        Ella, la madre de Jesús y madre nuestra, Nuestra Señora de Aránzazu, acompaña la historia de nuestro pueblo, la historia de nuestras familias, y nuestra historia personal, en el peregrinar hacia Dios. Digamos que es la madrina de una “boda espiritual”: la unión entre Dios y el hombre; entre Dios y la humanidad.
        Durante el año 2017 estamos celebrando el centenario de las apariciones de María en Fátima (Portugal) en 1917, en un momento crítico de la historia en el que Europa estaba inmersa en la Gran Guerra, y en el que se iniciaba la Revolución Rusa. Dios mediante, en las próximas semanas realizaremos una peregrinación diocesana al Santuario de Nuestra Señora de Fátima, con el deseo de tomar conciencia de su acción maternal en la historia, y expresarle nuestra gratitud por su fidelidad en su compromiso materno.
Por otro lado, iniciamos el Curso Pastoral 2017-2018, en el que, entre otros aspectos, destacamos el objetivo de adaptarnos a un nuevo momento, en el que tenemos el reto de simplificarnos, purificarnos, formarnos, sacrificarnos, orar, discernir… y, en definitiva, convertirnos. La mejor manera (en realidad, la única manera) de vivir el reto de la comunión y de la evangelización, es nuestra conversión personal. No somos tan ingenuos como para pensar que cambiando nuestras estructuras vayamos a ser capaces de renovar la vida de la Iglesia. El verdadero cambio, tal y como Jesús anuncia en su Evangelio, tiene que ser también –y sobre todo— interior. Se trata de superar la indiferencia, la mediocridad, la desesperanza… y, sobre todo, se trata de abrirnos al milagro del amor.
Lo anterior no obsta para que también abordemos las necesarias adecuaciones estructurales y realicemos el discernimiento necesario sobre nuestras orientaciones pastorales. Así, por ejemplo, en este curso nos disponemos a: 1.- Reestructurar la Diócesis en 6 arciprestazgos (anteriormente eran 13), con el objetivo de que esta simplificación nos haga más efectivos.  2.- Constituir un nuevo Consejo Pastoral Diocesano para el próximo quinquenio, con el deseo de impulsar la participación de todos los miembros de nuestra Diócesis, poniendo los diversos dones y carismas al servicio de todos. 3.- Elaborar un nuevo Marco Pastoral Diocesano, que enriquezca el documento anterior de «Una Iglesia al servicio del Evangelio», desde las intuiciones que el Papa Francisco nos ofreció en «Evangelii Gaudium».
        Pero la vida de la Diócesis tiene los horizontes abiertos más allá de nuestras fronteras. De hecho, estamos viviendo en estrecha comunión el viaje apostólico que el Papa está realizando a Colombia. No cabe duda de que nos gustaría poder disfrutar de la presencia del Papa en nuestra tierra, y que visitase Loyola u otros lugares emblemáticos de nuestra geografía, como hizo en su día San Juan Pablo II. Pero, no solo entendemos, sino que valoramos positivamente la opción realizada por el Papa Francisco de priorizar lo que él designa como las “periferias”. La presencia del Papa Francisco en Colombia es un respaldo al anhelo de paz que anida en el corazón de todos los hombres de buena voluntad, además de un signo de preocupación por el pueblo vecino venezolano que sufre por falta de libertad.
        Sí, no lo dudemos, uno de los métodos más eficaces para nuestro crecimiento espiritual es el de acercarnos con prontitud a las periferias de la vida y del mundo, superando la tendencia a empobrecernos, centrándonos en nuestras pequeñas burbujas. Se trata, como dice el Papa Francisco, de “salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio” (EG 20).
        Mi última palabra es para invitaros a ofrecer la eucaristía de hoy por la resolución de la situación existente en este momento en Cataluña. Hago mías las palabras del Arzobispo Cardenal de Barcelona, quien en su carta dominical de este fin de semana manifiesta: “Oremos también por las personas que tienen la responsabilidad de la tarea pública, de la gestión del bien común y de la convivencia social. La Iglesia quiere estar al servicio de este pueblo y ser, dentro de éste, fermento de justicia, fraternidad y comunión. Desde el ámbito de mi responsabilidad pastoral ante la comunidad católica y con el deseo de que mi humilde palabra pueda llegar a toda la sociedad, animo a todos a avanzar por el camino del diálogo y del entendimiento, del respeto y de la no confrontación, ayudando a que nuestra sociedad sea un espacio de fraternidad, de justicia, de libertad y de paz. Que la sensatez y el deseo de ser justos y fraternos nos guíe a todos.
        Que nuestra Señora de Aránzazu nos ayude a nosotros y a nuestras familias, a mantenernos fieles en la fe, en la esperanza y en la caridad.


Arantzazu 2017

Querida comunidad franciscana, queridos fieles todos. Un saludo especial para las autoridades que habéis querido participar en esta celebración:
Atzo, Maria Birjinaren Jaiotza egunez, tokian-tokiko Amaren jaia ospatu zen herri askotan: Koruko Ama Donostian, Guadalupe Hondarrbian, Izakun Tolosan, Arrate Eibarren eta abar. Abuztuaren 1ean, bezperan parrokietan gure zaindaria ospatu ondoren Loiolako Santutegian bildu ohi garen moduan, Arantzazun biltzen gara Mariaren Jaiotza ospatu ondoren irailaren 9an, gipuzkoar guztion zaindari den Ama ospatzeko: Arantzazuko gure Andre Maria.
Ondo dakigu ez dela “Ama Birjina” bat besterik: Nazareteko Maria, Jaunaren Ama. Amaren izen asko, ospakizun asko izatea ez da Jesusek gurutzetik emandako eginkizunari erantzun nahiaren agerpena besterik: “Horra hor zure semea!”; baita Amarenganako gure maitasuna adierazteko modua ere, Jesusek ikasle maiteari esandako hitzei erantzunez: “Horra hor zure Ama!”.
Arantzazuko Andre Mariak, Jesusen ama eta gure ama denak, gure herriaren historian parte hartzen du, baita gure familien historian eta gutako bakoitzarenean ere Jainkoaganako gure erromesaldian. “Espirituzko ezkontza” baten amandre dugu: Jainkoaren eta gizakiaren, Jainkoaren eta gizadi osoaren arteko batasunaren amandre, babesle.
2017. urtean Maria Fatiman (Portugalen) agertu zeneko mendeurrena ospatzen ari gara; 1917an gertatu zen hori: Europa Gerra Handian murgildua eta Rusia Iraultzaren hasieran, une historiko kritikoan hain zuzen ere. Jainkoa lagun, elizbarrutiko erromesaldia izango dugu laster Fatimako Santutegira, historian agertzen duen ama-babesaz jabetu eta bere amatasunaren leialtasuna bihotzez eskertzeko asmoz.
2017-2018 Pastoral Ikasturtea hastera goaz. Bertan egoera berri bati egokitu behar dizkiogu egiturak eta bihotza; erronka dugu: soiltzeko, arazteko, heziteko, saiatzeko, otoitz egiteko, bereizmena lantzeko… hitz batean, bihotz-berritzeko. Komunioaren eta ebanjelizatzearen erronka bizitzeko erarik bikainena (egiazki, era bakarra) geure bihotz-berritze pertsonala da. Badakigu egiturak aldatuz Elizaren bizitza berritzeko gai izango garela pentsatzea inozokeria dela. Egiazko aldaketak, Jesusek Ebanjelioan dioen moduan, barne-aldaketa izan behar du, nagusiki. Axolagabekeria, erdipurdikokeria, itxaropenik eza garaitzea da kontua, eta, bereziki, maitasunaren mirariari bihotza zabaltzea.
Hori hala izanik ere, beharrezkoa da egituren egokitzapena ere, baita gure pastoral irizpideei buruzko bereizmena edo dizernimentua egitea ere. Honela, ikasturte honetan hau egitera goaz: Lehenengo, Elizbarrutia sei artziprestaldeetan berregituratzea (13 ziren orain arte), eraginkorrago izatea da soiltze honen helburua. Bigarren, Elizbarrutiko Pastoral Kontseilu berria eratzea datorren bosturtealdirako, Elizbarrutiko kide guztien parte hartzea bultzatuz, dohain eta karisma desberdinak guztien zerbitzura jarriz. Hirugarren, Elizbarrutiko Pastoral Eredu berria prestatzea, lehendik dugun «Eliza Ebanjelioaren Zerbitzura» izeneko dokumentua Frantzisko Aita Santuak «Evangelii Gaudium» agirian adierazitakoekin aberastuz.
Gure Elizbarrutiko bizitzak ordea, ortzemuga zabala du, gure mugak gainditzen dituena. Izan ere, Aita Santua Kolonbiara egiten ari den bidaia apostolikoa arretaz eta batasunean bizi dugu. Jakina nahiko genukeela Aita Santua gugana etortzea eta San Joan Paulo II.ak egin zuen moduan Loiola edo gure lurraldeko beste tokiren bat bisitatzea. Baina, ulertzen dugu eta pozik onartzen Frantzisko Aita Santuak lehentasuna ematen diela munduko “periferiei”. Frantzisko Aita Santua Kolonbiara joateak gogo honeko gizaki guztien bihotzean dagoen bake-nahia ahuspotzen du; eta askatasun falta nozitzen duen Venezuelako herriarekiko arreta ezaugarri ere bada.
Noski, ez dezagun zalantzarik izan: gure espiritu-hazkunderako biderik eraginkorrenetakoa bizitzaren eta munduaren periferietara bizkor gerturatzea da, geu pobretzeko joera gaindituz, gure burbuila txikietan geratu gabe. Aita Santuak dioen moduan “geure erosotasunetik atera eta Ebanjelioaren argia behar duten periferietara joaten ausartzea” da kontua (EG 20).
Meza honetako otoitza Katalunian bizi duten egoera konpontzeko eskaintzera gonbidatzen zaituztet. Bartzelonako Kardinal Artzapezpikuak bere asteroko gutunean esandako hitzak ekarri nahi ditut gogora horretarako: “Betebehar publikoaren, guztion ongia eta elkarbizitza kudeatzearen ardura dutenen alde ere otoitz egin dezagun. Elizak herri honen zerbitzuan egon nahi du, eta beronen baitan justiziaren, senidetasunaren eta batasunaren legami izan. Elkarte katolikoaren aurrean dudan ardura pastoralean eta nire hitz apala gizarte guztiari irits dakiokeen gogoz, elkarrizketaren eta ulermenaren, errespetuaren eta konfrontazio ezaren bidean aurrera egitera eragin nahi dut, gure gizartea senidetasun, justicia, askatasun eta bake esparru izan dadin lagunduz. Zentzu onak eta zuzenak eta senide-jarreradunak izan nahiak gida gaitzala guztiok”.
Arantzazuko Amak lagun diezagula guri eta gure familiei fedean, itxaropenean eta karitatean leial irauten.

Informó:  Rafael  Hernández  Urigüen.  Textos  facilitados  por  la  Delegación  de MCS  del Obispado  de  Donostia-San Sebastián. Imágenes: Rafael  Hernández  Urigüen



domingo, 3 de septiembre de 2017

CARTA PASTORAL DE MONS. JUAN CARLOS DE ELIZALDE, OBISPO DE VITORIA GASTEIZ, CON MOTIVO DEL COMIENZO DE CURSO


 Iglesia en Salida







EL OBISPO DE  VITORIA  GASTEIZ PROPONE  CUATRO OBJETIVOS  PASTORALES PARA  EL  CURSO  QUE  COMIENZA 


La carta   se desarrolla  en  cuatro  apartados  temáticos 



-Experiencia de Dios

 -Comunión eclesial
 
-Alegría evangélica


-Opción por los pobres




Reproducimos  el  texto  completo:





De una parroquia de mantenimiento a una parroquia misionera


“Id pues y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el final de los tiempos”. Mateo 28, 19-21
“De una parroquia de mantenimiento a una parroquia misionera”, de James Mallon, en BAC Pastoral, ha sido mi libro del verano. Recomendable para todas las edades y vocaciones. Imagino que el título coincide con el deseo de la mayoría de la Diócesis y más en este curso pastoral en el que abordaremos el Plan Diocesano de Evangelización y en cuyo primer trimestre quedarán constituidos el Consejo Pastoral Diocesano y el Consejo Presbiteral. Es, desde luego, el tema que ha rondado mi corazón durante estos meses. Compartí con toda la Diócesis mis impresiones sobre el final del curso pastoral al comienzo del verano y quiero compartir ahora mis deseos al final del mismo, antes de estrenar el curso 2017-2018.
Mis deseos para toda la Diócesis hablan de:
  1. Experiencia de Dios

La Iglesia existe para evangelizar transmitiendo la experiencia de filiación de Jesús Hijo de Dios. En los días del Camino de Asís con los jóvenes — mis vacaciones y muy a gusto — nos sumergimos en la experiencia de Francisco y Clara. Estaban tan llenos de Dios que transformaron la Iglesia de su tiempo porque su corazón se había transformado. La gente a su lado cambiaba de vida y se hacía mejor. Mallon dice que en las comunidades de mantenimiento no suele haber cambios de vida, conversiones o decisiones valientes. Resuena la voz del Papa Francisco en Evangelii Gaudium 25: “Ya no nos sirve una simple administración. Constituyámonos en todas las regiones de la Tierra en un estado permanente de misión”.
La experiencia de Dios, la oración profunda y la transformación del corazón, no pueden ser privilegio de unos pocos. A esto está llamada toda la comunidad cristiana y más los miembros que tienen responsabilidades pastorales. Si no, se quemarían gastados generando esterilidad.
El Servicio Diocesano de Animación Bíblica de la Palabra con sus sesiones semanales, su trabajo on line, sus retiros y sus actividades puntuales es una realidad espléndida en este sentido. Igualmente, las distintas iniciativas oracionales de tantas parroquias, unidades pastorales, arciprestazgos y comunidades. Reitero el deseo de dar a conocer estas iniciativas a través del Secretariado Diocesano Medios de Comunicación Social y de la página web.
Tengo especial ilusión este curso en el “Equipo de Espiritualidad” constituido el año pasado para impartir Ejercicios Espirituales, retiros y experiencias de oración para toda la diócesis. Es un equipo plural e ilusionado: un escolapio, un salesiano, 2 de San Viator, 3 sacerdotes, una religiosa de Nevers y 2 laicas. Lógicamente yo he renunciado a dar Ejercicios fuera de la Diócesis, pero pienso seguir privilegiándolos en nuestra diócesis y coordinando este equipo. Se anunciará con precisión en www.diocesisvitoria.org y ya en este trimestre habrá una tanda en el puente del Pilar para los jóvenes y en el puente de la Inmaculada para los adultos. El Seminario ya dispone de 18 habitaciones más, así que se trata de sensibilizar a todas las parroquias y comunidades.
La conversión pastoral de la que habla el Papa presupone la conversión personal y por eso todos los puentes y recursos para que ésta ocurra son pocos. Sin la experiencia de Dios, sin la transformación del corazón, nos quedamos en rituales, tradiciones, organizaciones burocráticas y mantenimiento de edificios. Lo de aquel sacerdote generoso que se fue secando: “Lo que hacía me deshacía”.
  1. Comunión eclesial

Sólo en las comunidades donde hay comunión eclesial y amor a la Iglesia hay vida, crecimiento y futuro. Donde no hay comunión eclesial prima la ideología, los personalismos y los prejuicios, siendo el resultado el cansancio y la tristeza. La Diócesis de Vitoria está abierta de par en par a todos los carismas en comunión con la Iglesia. Reconoce que todos somos necesarios y que nos necesitamos unos a otros porque nadie agota la riqueza de la fe. Juntos nos completamos, nos enriquecemos y nos animamos. Quien tiene y alimenta su propia identidad se alegra de las diferencias porque se trata de sumar y no de restar.
El conflicto es parte de la vida y también de la vida de la Iglesia. S. Pablo relata su fuerte discusión con San Pedro en Antioquia en Gálatas 2, 11-13. Sólo se pueden permitir el lujo de discutir así si comparten una misma pasión por Cristo y por su Iglesia. Sé muy bien que cualquier decisión de quien tiene autoridad provoca críticas.
Como hasta ahora, hechas las debidas consultas, con el consejo de mis vicarios y tras el oportuno diálogo, yo seguiré tomándolas y seguiré estando cercano para quien quiera pedirme explicaciones. No temo las diferencias si son entre quienes compartimos la pasión por Cristo y por su Iglesia. Desde la fe, hemos de tener el coraje de poner al descubierto nuestras discrepancias con el ánimo de unir corazones y voluntades en la búsqueda de la voluntad de Dios. La obediencia de la fe siempre está imbuida de oscuridad, pues nadie obedece directamente a Dios, sino que su voluntad siempre aparece mediada, y estas mediaciones llevan la carga de la finitud y de la concreción.
Este curso espero mucho de los Encuentros sacerdotales de diálogo, de los foros para la elaboración del Plan Diocesano de Evangelización y de las Celebraciones comunes a toda la Diócesis. Tendremos este curso muchas ocasiones de vernos, tratarnos y de seguir conociéndonos y queriéndonos. Seguiré reuniéndome con los jóvenes que no tienen Eucaristía de referencia los domingos a las 19:30 en San Miguel. Vamos a seguir facilitándoles los puentes. Como suelo ser bastante fiel a la cita, la gente ya sabe también dónde encontrarme. Varias veces en mis cartas he insistido y motivado la celebración de la Eucaristía de la familia en todas las parroquias o unidades pastorales. En la Visita Pastoral que iniciaré pronto elegiré esa Eucaristía para compartirla con la comunidad. La Misa de Familias de la Catedral Nueva los domingos a las 12:30 no es una iniciativa diocesana sino de la propia Parroquia María Inmaculada que está haciendo un gran esfuerzo por potenciar la pastoral familiar de su comunidad. En dicho templo se seguirán haciendo las convocatorias que se prevean más multitudinarias como la del día del Corpus Christi, este año con una participación sin precedentes.
Eukaristia da kristauok izan dezakegun altxorren gorena. Behar dugu giro aproposa zakonki bizitzeko.
  1. Alegría evangélica

El Papa Francisco ha inaugurado una etapa pastoral marcada por la alegría. Ya os he contado que cuando recién nombrado obispo le saludé en la plaza de San Pedro, él me gastó una broma y al reírme, me dijo: “¡Hombre, un obispo alegre! Nuestras comunidades tienen un ánimo muy bajo. ¡Los pastores estamos para levantar el ánimo de las comunidades!” Yo soy alegre y habitualmente vivo contento. Sé que en ello tiene mucha parte mi familia, mi carácter y mi historia, pero sé que la fuente de mi alegría está recogida en mi lema episcopal, por otra parte, compartible con todos vosotros y con los mismos derechos: “Tú eres mi hijo amado”. Marcos 1,11. Éste es el verdadero motivo de la irreprimible alegría cristiana que nadie nos puede arrebatar. La certeza de que Dios te ama incondicionalmente me gustaría que fuera el hilo conductor del curso y el alma de nuestra diócesis.
Zure eskuetan jartzen gara. Iluntasunean dabiltzanei argi egiteko eta jota daudenak bizi berritzeko, zure fedearen lekuko egin gaitzazu. Mundu honetan adiskidetasuna ereiteko, zure maitasunaren lekuko egin gaitzazu.
Esta alegría yo la capto especialmente en los jóvenes, tan ajenos a los cotilleos eclesiásticos. En las familias, la alegría suele venir por el relevo generacional, los niños y los jóvenes, y si no hay relevo la familia se acaba. Algo así pasa en nuestras comunidades. Nuestros jóvenes cristianos están lógicamente volcados al futuro. Entienden lo que el Papa escribió a mano para el Cónclave: “Un Iglesia que no sale de sí misma para evangelizar deviene autorreferencial y entonces enferma”. Ha dicho muchas veces que las Iglesias pobres suelen ser alegres y que las ricas son tristes y autorreferenciales porque “el bienestar pesa” (Cardenal Martini). La Iglesia de Vitoria quiere ser Iglesia en salida y hacia los pobres y por ello quiere privilegiar la pastoral vocacional; porque nos va en ello nuestro futuro y eso supone seguir trabajando mucho y con mucha alegría. Os dije que llamaría a todas las puertas y así lo estoy haciendo. Trataré de dedicar lo mejor de mis esfuerzos y de los de la diócesis a seguir promoviendo una cultura vocacional. Cada vez me voy encontrando con más colaboradores y más entusiastas. Pero ¿sabéis qué es lo que más frena esta alegría, motor del movimiento vocacional y fuente de un trabajo inagotable?: el cotilleo eclesiástico.
Así hablaba el Papa Francisco en una homilía en Santa Marta el 18 de mayo de 2013:
“¡Cuánto se chismea en la Iglesia! ¡Cuánto chismeamos nosotros los cristianos! En el chisme es propio despellejarse, ¿no? Es maltratarse el uno al otro. ¿Como si se quisiera disminuir al otro, no? En lugar de crecer yo, hago que el otro sea aplanado y me siento muy bien. ¡Esto no va! Parece agradable chismear… No sé por qué, pero sienta bien. Como un caramelo de miel, ¿verdad? Te comes uno —¡Ah, qué bien! —Y luego otro, otro, otro, y al final tienes dolor de estómago. ¿Y por qué? El chisme es así: es dulce al principio y luego te arruina, ¡te arruina el alma! Los chismes son destructivos en la Iglesia, son destructivos… Es un poco como el espíritu de Caín: matar al hermano, con su lengua; ¡matar a su hermano… Hacemos tres cosas… El cristiano no difama ni calumnia: Primero desinformarnos, decir solo la mitad que nos conviene y no la otra mitad; la otra mitad no la decimos porque no es conveniente para nosotros. En segundo lugar, está la difamación: Cuando una persona realmente tiene un defecto, y ha errado, entonces contarlo, “hacer de periodista”… ¡Y la fama de esta persona está arruinada! Y la tercera es la calumnia: decir cosas que no son ciertas. ¡Eso es también matar a su hermano! Todas estas tres —la desinformación, la difamación y la calumnia— ¡son pecado! ¡Este es el pecado! Esto es darle una bofetada a Jesús en la persona de sus hijos, de sus hermanos… Es por eso que Jesús hace con nosotros como lo hizo con Pedro cuando lo reprende: “¿A ti qué te importa? ¡Tú sígueme!” Juan 21,22. El Señor realmente nos “señala el camino”…El chisme no te hará bien, porque te llevará a este espíritu de destrucción en la Iglesia”.
La Iglesia de Vitoria tiene cauces dignos de expresión y de contraste en un sano espíritu crítico. Yo soy el primero en estar abierto a todo diálogo y en todo momento. Estoy muy contento de los cambios sacerdotales en este primer año, aunque soy consciente de que algunos sobre todo han ido acompañados de dolor. Yo, gracias a Dios, también he sufrido y mucho. En todos ha habido un deseo del mayor bien para las comunidades y para los propios pastores. Allí donde eso no se perciba tan claramente no tengo ningún inconveniente en manifestar, hasta donde la discreción permita, las razones que, debidamente aconsejado, me han movido a ello y el diálogo que por mi parte ha habido y hay en todo momento.
  1. Opción por los pobres

Los sacerdotes que están cambiando de comunidad estos días entienden muy bien lo que conlleva la pobreza evangélica. Por el envío del Obispo, mediación del envío del Señor, dejan sus seguridades y se aventuran a un futuro incierto en el servicio a su pueblo. Las celebraciones de Inicio de Ministerio ayudan a los nuevos párrocos a reestrenar el sacerdocio y a las comunidades a renovarse. Me están impresionando también las Hermanitas de los Pobres cuya partida de Vitoria lamentamos. Su servicio a los pobres es tal que, siendo ellas las que más sufren esta salida lo hacen con alegría siguiendo al Señor y sin saber a dónde irán. Son realmente pobres. No hay pobreza sin disponibilidad.
Es peligroso acostumbrarse a un discurso teológico correcto sobre la pobreza y mantener a la vez actitudes ricas, prepotentes e inmisericordes y una vida cómoda y burguesa. Se nos puede llenar la boca hablando de los pobres, pero a nuestro lado los pobres en amor, en carácter, en suerte, en atractivo, en cultura, en sensibilidad religiosa y también en dinero, a nuestro lado esos pobres se nos pueden hacer invisibles. No basta derivar los “casos” a las instituciones eclesiales que en la diócesis lideran la lucha contra la pobreza. La atención de la Iglesia al pobre no es sólo como la atención del Ayuntamiento, la Diputación, o el Gobierno Vasco. La cercanía de los pobres nos tiene que hacer mejores, más buenos, humildes y agradecidos.
Me está ayudando mucho estos días el “repaso” de la Evangelii Gaudium y en concreto de los temas sociales que a mí me toca abordar en la Conferencia Episcopal. Dice, por ejemplo:
“Para la Iglesia la opción por los pobres es una categoría teológica antes que cultural, sociológica, política o filosófica… Por eso quiero una Iglesia pobre para los pobres. Ellos tienen mucho que enseñarnos… Es necesario que todos nos dejemos evangelizar por ellos. La nueva evangelización es una invitación a reconocer la fuerza salvífica de sus vidas y a ponerlos en el centro del camino de la Iglesia. Estamos llamados a descubrir a Cristo en ellos, a prestarles nuestra voz en sus causas, pero también a ser sus amigos, a escucharlos, a interpretarlos y a recoger la misteriosa sabiduría que Dios quiere comunicarnos a través de ellos… Puesto que esta Exhortación se dirige a los miembros de la Iglesia católica quiero expresar con dolor que la peor discriminación que sufren los pobres es la falta de atención espiritual. La inmensa mayoría de los pobres tiene una especial apertura a la fe; necesitan a Dios y no podemos dejar de ofrecerles su amistad, su bendición, su Palabra, la celebración de los Sacramentos y la propuesta de un camino de crecimiento y de maduración en la fe. La opción preferencial por los pobres debe traducirse principalmente en una atención religiosa privilegiada y prioritaria”.
Me gustaría secundar las palabras de Jesús: “Rema mar adentro y echad vuestras redes para la pesca”. Lucas 5,4. Tenemos ante nosotros un curso pastoral apasionante. Que antes de reiniciar la faena tengamos conciencia agradecida de Quién nos envía y con quién. ¡Ojalá haya pesca abundante! Yo tengo más ganas que nunca de seguir trabajando pastoralmente a fondo y de acompañaros. Juntos vamos a concretar, como lo está haciendo la Iglesia, qué es pasar del mantenimiento a la evangelización, pero la actitud personal nace del propio corazón y ahí, con el Señor, sólo tú tienes algo que decir. Cómo está tu corazón no depende del Plan de Evangelización ni del momento diocesano. Sólo uno es responsable de su propio corazón. Y eso sí marca la familia, la parroquia o la comunidad. Estoy a vuestra disposición y abierto a vuestras sugerencias. Nos encomendamos todos. Zure otoitza nire alde eskatzen dizut.
Un abrazo con todo mi afecto y mi bendición
+Juan  Carlos Elizalde,  Obispo de  Vitoria

Informó: Rafael  Hernández  Urigüen.  Textos  e imágenes  facilitados  por la  Delegación  de  MCS  de la  Diócesis  de  Vitoria- Gasteiz